22 d’oct. 2009
15 d’oct. 2009
¿Hay vida más allá del caso Gürtel? ¿Los escándalos de corrupción en Catalunya no interesan en España?
NUEVATRIBUNA.ES - 15.10.2009
Creo que es preocupante el nulo interés que despierta el juicio contra la que fue la cúpula de la Delegación de Hacienda en Catalunya. (...) Este caso contiene un hecho ejemplar que parece que ahora nadie recuerda. Fue a causa de la aparición de este asunto que Josep Borrell, candidato elegido en unas primarias del PSOE, en las que se presentó como candidato “outsider”, a la Presidencia del Gobierno, no dudó en dimitir.
No podría precisar la razón por la que los medios de comunicación de ámbito estatal dedican tan poco espacio, si es que dedican alguno, a los escándalos de corrupción que suceden en Catalunya. No quisiera pensar en aquello de que estos sucesos no son de interés por suceder en un ámbito exterior al de su interés, ni que se haya caído ya en el maniqueísmo de que sólo tiene importancia mediática a lo que afecta al juego PP-PSOE. Pero lo cierto es que hay vida más allá del caso Gürtel. Sin embargo la última vez que los medios en general dedicaron interés a un suceso ocurrido en Catalunya fue el caso del suspense sobre la supuesta leona que circulaba libremente por Tarragona, que al final se transformó en un perro.
En este momento y sólo a nivel judicial se están produciendo en Catalunya dos sucesos muy importantes. Me refiero en primer lugar al caso Millet (sobre el expolio efectuado en el Palau de la Música- Orfeo Català), al que ya me referí en otro artículo en Nueva Tribuna y que día a día reporta nuevas sorpresas. La última es el hecho que los ladrones confesos habían subvencionado con más de 600.000 euros, procedentes de subvenciones públicas, a la Fundación Trias Fargas de CDC. Y ante este hecho Artur Mas, como Rajoy en el caso “Gürtel” intenta mirar hacia otro lado. Cabe indicar que la ausencia de interés de los medios estatales contrasta con la atención que se le presta por los medios de Catalunya.
El otro caso de actualidad es el del inicio del juicio contra la trama de corrupción de los que fueron los máximos responsables de Hacienda en Catalunya, y en la que también están imputadas importantes “personalidades” de la vida social catalana. Poco se habla de este caso en los medios de Catalunya y prácticamente nada en los estatales.
Creo que es preocupante el nulo interés que despierta el juicio contra la que fue la cúpula de la Delegación de Hacienda en Catalunya. Se ha iniciado ahora el juicio, lamentablemente después de muchos años de haber sucedido los hechos. En el banquillo también figuran como imputados importantes personalidades como José Luis Núñez y su hijo, propietarios de Núñez y Navarro, el financiero Javier de la Rosa, denominado en su tiempo “empresario modelo”, en palabras de Jordi Pujol, Juan José Folchi, que fue Conseller de Economía en la Generalitat provisional por UCD, o Eduard Bueno, empresario que fue en su día candidato del PP a la Presidencia de la Generalitat.
En el juicio se juzga a unos altos funcionarios corruptos que falsificaban actas de hacienda, a cambio de jugosos sobornos, y a unos representantes importantes de la clase empresarial catalana que así conseguían evadirse de sus obligaciones fiscales. Es un caso que, quizás porque ha pasado mucho tiempo, parece no interesar a nadie.
Sin embargo este caso contiene un hecho ejemplar que parece que ahora nadie recuerda. Fue a causa de la aparición de este asunto que Josep Borrell, candidato elegido en unas primarias del PSOE, en las que se presentó como candidato “outsider”, a la Presidencia del Gobierno, no dudó en dimitir. Cabe destacar que Borrell fue durante su etapa como ministro un ejemplar luchador contra el fraude fiscal, y un político socialista que tenía muy claro, no como tantos otros, el papel redistributivo de los impuestos. Borrell no tenía ninguna culpa en la actuación de sus subordinados, pero con un concepto ético que le honra, dimitió por considerar que había tenido una responsabilidad por omisión. Yo creo que ejemplos como el de Josep Borrell sería bueno recordarlos en estos tiempos en el que todo vale y nadie se considera responsable.
6 d’oct. 2009
El caso Millet o el ocaso de la burguesía catalana tradicional
NUEVATRIBUNA.ES - 6.10.2009
Hoy con la explosión del caso Millet, un prohombre que antepuso su lucro personal al desarrollo de la propia institución que presidía a la que descapitalizó a la vez que impedía cumplir su función de vanguardia en el campo musical, puede iniciarse un necesario tránsito en la sociedad catalana. Esperemos que se dé la necesaria depuración de unos elementos, hoy parasitarios, que ya no tienen nada que ver con sus antecedentes que dieron, en su época, momentos de esplendor a Catalunya.
El caso de Félix Millet, Presidente del “Orfeó Català” y del Patronato del “Palau de la Música Catalana”, instituciones que concentran las esencias de Catalunya, sacude estos días la sociedad catalana.
Félix Millet, considerado un prócer cultural, un “señor de Barcelona”, representante de una casta social que ha dirigido la vida social y cultural de Catalunya durante decenios, es en realidad un ladrón confeso, que ha venido expoliando durante años las cuentas del “Palau “ y del “Orfeó” en beneficio propio. Hasta el momento, y aún no ha finalizado la investigación, parece haber sustraído más de 15 millones de euros.
El caso día a día se complica más, y ahora ya salpica a individuos y entidades situados en la órbita convergente. Así Angel Colom, hoy dirigente convergente y antiguo líder del efímero Partit per la Independencia, junto con Pilar Rahola, recibió una subvención de unos 25 millones de pesetas. Asimismo, la Fundación Trias Fargas de CDC también recibió en los últimos años subvenciones por un valor de 600.000 euros. A pesar de los intentos de Convergencia de restarle importancia al tema, ¿cómo se explica que una entidad cultural, que recibe financiación pública y privada, se dedique a subvencionar a actores políticos?
Hasta aquí la historia que aún no ha finalizado y que puede ampliarse en los próximos días y semanas. Por cierto, Félix Millet aún no ha sido llamado por el juez, ni se le ha aplicado ninguna diligencia ni medida cautelar, pese a ser ladrón confeso. Así va la justicia, pero éste seria tema de otro análisis.
El caso Millet es un ejemplo paradigmático del ocaso de una cierta burguesía catalana que ha dominado el panorama catalán a lo largo del siglo XX. Es la burguesía, culta y catalanista, que a partir de mediados del siglo XIX dio un impulso económico, cultural y social a Catalunya que culminó, a nivel cultural, con la etapa del Modernismo, y que tuvo su expresión política en Cambó y la Lliga Regionalista. Fue ésta la clase burguesa que ejerció una amplia hegemonía en Catalunya hasta el advenimiento de la República. Fue la burguesía que tuvo el mérito de conducir a un renacimiento de la economía, pero también de la cultura catalana y se convirtió en un ejemplo y motor para el conjunto de España.
Es una burguesía que inicia su declive con el advenimiento de la República y sobre todo con la radicalización de ésta a partir del año 1936. En el plano puramente partidario, la Lliga de Cambó es ampliamente superada en Catalunya por la ERC de Macià y Companys. Por otra parte esta burguesía contempla con temor la pujanza del movimiento obrero en Catalunya. Todo ello comportó que una parte importante de ellos vean con simpatía el alzamiento de Franco y que muchos de ellos se pasen a su bando dando lugar a los llamados “catalanes de Burgos”.
Durante el franquismo, esta burguesía catalana pierde impulso, si bien va ocupando espacios en los ámbitos de las instituciones culturales y sociales que quedan. Una parte de ella conserva un cierto acervo catalanista, mientras otra claramente se adhiere al nuevo régimen y hasta se convierte en la que podríamos denominar “la burguesía catalana que habla en castellano porque es más fino”.
A partir de mediados de finales de los 60, la vida social y política de Catalunya tiene un nuevo renacimiento, pero que ya no nace de la mano de burguesía catalana tradicional, sino que tiene un claro componente popular, especialmente ligado a la hegemonía de la resistencia centrada en el PSUC, los nuevos movimientos culturales, la nova cançó, los intelectuales, el mundo de la cultura está plena y mayoritariamente vinculada a la iniciativa resistencial, impulsada y dirigida por los comunistas catalanes, alrededor del movimiento unitario que culminó en la Asamblea de Catalunya.
En este momento la tradicional burguesía catalana había perdido toda su capacidad de impulso y renovación. Durante la época democrática encuentra su hueco en el espacio del pujolismo, que aparece como la única opción capaz de cerrar el paso a una izquierda hegemónica en Catalunya al inicio de la democracia. Y es así que se convierte en la denominada “sociedad civil” convergente. Los descendientes de una burguesía otrora dinámica se dedican a ocupar las parcelas de poder cultural y social de la sociedad catalana como son el Círculo del Liceo, el Barça, la Caixa, o el Palau entre otras. Como decía el propio Félix Millet “ somos cuatrocientos que nos encontramos en todos los sitios de poder".
La burguesía tradicional catalana vinculada ahora al pujolismo, cada vez aporta menos al impulso económico. Finalmente con la llegada del predominio del “tocho” (ladrillo) la mayoría de ellos abandona sus empresas en beneficio de la especulación inmobiliaria, abandonando la economía productiva por la especulativa. Mientras la mayoría de los nuevos impulsores de la economía privada catalana, los Lara (Planeta), Andic (Mango), Roures (Mediapro), Núñez, o López (Hotusa) poco o nada tienen que ver aquella burguesía hoy ya obsoleta.
Hoy con la explosión del caso Millet, un prohombre que antepuso su lucro personal al desarrollo de la propia institución que presidía a la que descapitalizó a la vez que impedía cumplir su función de vanguardia en el campo musical, puede iniciarse un necesario tránsito en la sociedad catalana. Esperemos que se dé la necesaria depuración de unos elementos, hoy parasitarios, que ya no tienen nada que ver con sus antecedentes que dieron, en su época, momentos de esplendor a Catalunya.
Como dice el tradicional refrán catalán: “la primera generación crea, la segunda mantiene y la tercera dilapida ”. Es evidente que estamos ya en la hora de la tercera generación de la que fue en su tiempo una burguesía dinámica y emergente, y que hoy es un triste y decadente reflejo del lo que fue un día.
1 d’oct. 2009
La desvergüenza de los poderosos
NUEVATRIBUNA.ES - 1.10.2009
No nos gusta la propuesta del Gobierno, porque creemos justo e imprescindible, como se plantea desde los sindicatos y desde fuerzas minoritarias de la izquierda, que el incremento se efectúe, básicamente, gravando las rentas más altas, incrementando los impuestos directos, de forma que en estos momentos de crisis se incremente la presión fiscal sobre los que más tienen, sobre personas como el señor Goirigolzarri, y sobre sus instrumentos financieros, como son las SICAV.
La mayor lección de esta crisis debería ser haber puesto al descubierto el fariseísmo de los poderosos, el típico esquema de vicios privados y publicas virtudes. Aquellos que públicamente siempre apuestan por la necesidad de recortar el gasto público en todos los aspectos, son los que por su parte tienen un afán desmesurado e insaciable de acumular riquezas privadas.
Esta situación no es nueva y desde la explosión de la crisis lo hemos visto reflejado en numerosos casos de los multimillonarios sueldos de los responsables de las mismas.
Este miércoles hemos visto un ejemplo claro en nuestro país, al hacerse pública la jubilación anticipada del hasta ahora Consejero delegado del BBVA, Sr. Goirigolzarri. Este señor se jubila, o lo jubilan, a los 55 años, con una pensión anual de 3,3 millones de euros, (la media que cobraba bruta anual en activo era de 4,3 millones.
El caso nos sirve de ejemplo en múltiples aspectos. En primer lugar nos da una idea de cual es el importe de los sueldos que cobran los altos directivos de nuestras más importantes entidades financieras, sin ningún sonrojo por cierto.
En segundo lugar y de forma paralela, nos permite tener una mejor perspectiva, y poner en su lugar a los personajes, cuando desde las esferas patronales, entre ellas la bancaria, se exigen sacrificios salariales y reformas laborales para hacer más competitiva nuestra economía.
Cabe distinguir que ellos están al margen de todas las recetas que plantean ya que habitan en otro mundo. Para ellos no hay contención salarial y no se ven afectados cuando se plantean, especialmente desde la patronal, la necesidad de reformar la protección social o de alargar la edad de jubilación.
Es evidente que los sacrificios y las crisis no llegan a esos niveles, lo cual no les es óbice para que no se muerdan la lengua y se manifiesten críticos con los gobiernos exigiendo menos regulación, más libertad de mercado y menos impuestos.
Llegados a este punto cabría plantear una critica a nuestro Gobierno actual, hay mucha gente que puede entender la necesidad de subir los impuestos para afrontar la crisis, que no nos oponemos a un incremento de la presión fiscal Sin embargo no nos gusta la propuesta del Gobierno, porque creemos justo e imprescindible, como se plantea desde los sindicatos y desde fuerzas minoritarias de la izquierda, que el incremento se efectúe, básicamente, gravando las rentas más altas, incrementando los impuestos directos, de forma que en estos momentos de crisis se incremente la presión fiscal sobre los que más tienen, sobre personas como el señor Goirigolzarri, y sobre los instrumentos financieros que tienen, como son las SICAV, para evitar su tributación. Si no resultará, que como siempre los poderosos se van a librar de pagar las crisis que provocan y encima nos darán sermones de los sacrificios que los ciudadanos hemos de hacer.
28 de set. 2009
¿Qué hay detrás del posible pase a la política de Joan Laporta?
NUEVATRIBUNA.ES - 28.9.2009
A estas alturas seria bueno fijarse en la trayectoria de un personaje que no desencajaría demasiado en una Liga Norte a la catalana. Por primera vez en la historia un presidente del Barça hace política desde su cargo y prepara su futuro, lo que ya es todo un indicio. Además es evidente que la historia de Laporta en el propio cargo de presidente es todo un símbolo.
Desde el pasado 11 de setiembre todo parece indicar, en Catalunya, que Joan Laporta, actual presidente del FC Barcelona, de el paso a la política al finalizar su mandato futbolístico.
El tema no deja de tener su enjundia y viene a completar una serie de movimientos que desde hace tempo se vienen gestando y que tienen como objeto lanzar una nueva opción independentista al escenario político. El primer paso se dio con la escisión de ERC del grupo liderado por Joan Carretero, ex conseller de Gobernación en el primer tripartito de Maragall. Esta corriente se ha presentado como más radicalmente independentista, pero ha ocultado que también era la situada más a la derecha de la formación.
Posteriormente este grupo ha establecido conversaciones con otros grupos locales como las CUP (candidaturas de unidad popular) de cara a presentarse a las Elecciones al Parlament de Catalunya del 2010. Y ahora parece consolidarse definitivamente al plantearse la posibilidad de que esta operación la encabece una figura popular como Joan Laporta.
El objetivo último de la operación, bien vista y favorecida desde CiU, no seria otro que evitar una nueva reedición del tripartito después de las próximas elecciones autonómicas. Es evidente que esta nueva formación trataría de erosionar al electorado crítico de ERC, especialmente el que no asume de buena gana su alianza con el PSC, y así conseguir que el tripartito no tuviera mayoría en el Parlament, todo ello a la vez que obligaban a ERC a radicalizar su discurso.
Un primer ejemplo lo hemos visto con el “famoso” referéndum de Arenys de Munt, consulta a la que ERC se ha apuntado cuando ya estaba en marcha de la mano de asociaciones de base afines a las CUP.
En este contexto la personalidad de Joan Laporta encaja como anillo al dedo. Populista hasta la demagogia y con un buen perfil fotogénico, era la guinda que falta para el pastel.
A estas alturas seria bueno fijarse en la trayectoria de un personaje que no desencajaría demasiado en una Liga Norte a la catalana. Por primera vez en la historia un presidente del Barça hace política desde su cargo y prepara su futuro, lo que ya es todo un indicio. Además es evidente que la historia de Laporta en el propio cargo de presidente es todo un símbolo. El personaje que se presentó como la “regeneración” del club después de la era Núñez, al frente de la plataforma “Elefant Blau”, ha ido dejando en la cuneta a todos sus antiguos compañeros de travesía a los que ha ido empujando fuera de la Junta del Barça. Ahora parece que apuesta para su sucesión por su último aliado el economista ultraliberal i hasta hace poco pro-convergente Sala Marti.
No deberíamos olvidar que Laporta perdió en su momento una moción de censura que fue avalada por una mayoría de los socios del Barça, con más de un 50% en su contra. A pesar de ello al no llegar al 60% que marcaban los Estatutos evito dimitir, al contrario de lo que si que hizo una gran parte de su junta encabezados por el entonces vicepresidente del club Ferrán Soriano actual presidente de Spanair. El no dimitió, no cabía esperar menos de un demócrata como él.
Si ejemplos como este de respeto democrático no faltan en su curriculum, también cabria dejar que es un independentista un tanto peculiar, como tantos otros en Catalunya. Él nos lo ha demostrado en el propio fútbol. Laporta siempre ha manifestado su pleno apoyo a la creación de selecciones deportivas de Catalunya y muchas veces nos ha puesto de ejemplo el caso de Escocia. Y ese es un buen ejemplo porque si Laporta fuera consecuente haría como en Escocia y propugnaría una Liga Catalana de Fútbol, como hay en Escocia. Pero parece ser que esa vía no convence, ya que le comportaría enfrentar el corazón independentista con la cartera de buen burgués. Cabe imaginarse el “Camp Nou” y a Leo Messi jugando una liga con el Girona i el Tarragona como máximos rivales. No, hasta ahí no llega el sentimiento patriótico. Y ya se sabe, en caso de intereses contradictorios, lo que prevalece es lo material, el dinero, la “pela”. Por ello el objetivo de Laporta ha ido más dirigido a crear una Liga Europea que le permitiera casar sus ideas con el negocio.
Y ese ejemplo no pretende ser esperpéntico. Es similar a la pregunta de la pro independencia de Catalunya de Arenys de Munt. Cual era la pregunta, pues ni más ni menos que: ¿Está a favor de la independencia de Catalunya como estado democrático integrado en la Unión Europea? Es decir independientes si pero dentro de Europa por supuesto. Nadie puso en cuestión tan sólo que España pudiera decir que no a dicha incorporación. En fin es fácil la demagogia si se hace sobre el absurdo.
En Catalunya estamos padeciendo desde hace demasiado tiempo, una herencia de Pujol, la hegemonía del pensamiento que sitúa como elemento principal del debate político el debate interterritorial, un debate teórico, abstracto y fuera de contexto, que deja en segundo término y fuera de juego el necesario debate sobre la realidad social concreta y que afecta a los intereses concretos de los ciudadanos. En definitiva en Catalunya y en gran parte debido a la actuación funesta de los Gobiernos del Partido Popular y a la falta de claridad de los del PSOE, continua siendo hegemónica en los medios publicados, radiados y televisados la ideología “pujolista” del victimismo, que aprovecha muy bien los errores de los otros.
Es en este contexto, cuando se pasa de plazos el cumplimiento del Acuerdo de Financiación, cuando la ciudadanía de Catalunya vive día a día a la espera de que el Tribunal Constitucional pueda guillotinar el Estatuto a pesar del Acuerdo del Parlamento del Estado, del Parlament de Catalunya y del refrendo del conjunto del pueblo catalán, que se abre el camino de la política a personajes que hacen de la política con minúsculas su recurso, Catalunya es un país que ha dejado de ser un ejemplo por el nivel de su política, como lo fue durante la transición, y puede avanzar aún más en el camino de la perdida de nivel de la política. En las pasadas Elecciones de Catalunya ya apareció una pseudo opción de bajo nivel como Ciutadans haciendo bandera de una falsa opresión del castellano en Catalunya. En las próximas se puede dar el caso de la aparición de un “Laportismo-Liga Norte” que establezca que todos los problemas de Catalunya son culpa de una España abstracta, opresora y realmente inexistente. Eso vende y de paso se carga de una vez la apuesta del tripartito.
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