1 d’abr. 2011
Pete Seeger un vell amic del sindicalisme de classe
Pete seeger canta "solidarity forever" una canço de lloança al moviment sindical. Pete Seeger com Woody Guthie o Joe Hill han estat uns bons companys del moviment sindical
Excelent article d'Anton Costas a El Pais
Anton Costas, persona que no pot ser titllada d'esquerranista escriu un excelent article a El Pais sobre la liquidació de les Caixes d'estalvis. El titol es prou significatiu: " El mayor desmán financiero de nuestra historia". Anton Costas, "El mayor desman financiero de nuestra historia"
Un simbol per una generació
I malgrat els errors politics un simbol de la lluita alliberadora de Llatinoamerica
31 de març 2011
" Cuervo Ingenuo" de Javier Krahe
Javier Krahe dedica aquesta estupenda canço a Felipe Gonzalez que va pasar de "OTAN de entrada no", al " Si a la OTAN". I ara esta apoltronat en el Consell de Gas Natural cobran "royalties". enllaç de la canço
15 de març 2011
Catalunya: la derecha quiere cerrar el Memorial Democrático
nuevatribuna.es | 15 Marzo 2011 -
Querría ejemplificar el papel del Memorial Democràtic, trascribiendo la carta de un compañero de Madrid que pudo localizar a su abuelo, represaliado fuera de Catalunya, gracias al Memorial. Creo que es suficientemente explicito.
“RICARDO MARTINEZ MARIN. Una historia del MEMORIAL DEMOCRÁTICO
Ricardo Martínez Villa es un hombre de 80 años. Diría un anciano, pero ese término no pega con mi padre, al que hace poco le han salido canas, compra sus viajes del Inserso por internet y chatea con mi hija. Ricardo Martinez Villa es mi padre, Ricardo Martinez Marín era mi abuelo, del que no puedo decir nada porque nada apenas sé que era joyero, que fue de la CNT, que murió en enero del 39, en Fuenteovejuna –Córdoba- en una absurda ofensiva militar (perdón por la redundancia). Poco más, por si se lían con estos dos Ricardos, les ayudaré: Ricardo Martinez Marín es el joven en blanco y negro de la fotografía de estudio, de allá por los treinta. Ricardo Martinez Villa es el del bigote, como ven es contradictorio, el más viejo el hijo y el más joven el padre. La foto a mi padre se la hecho yo, la de mi abuelo no la pudo hacer su hijo, cuando le dijeron que su padre estaba en algún sitio indeterminado de Fuenteovejuna, pero que con toda certeza muerto, ni tenía edad para hacer fotos, ni tenía dinero para poder comprar una cámara; tampoco cuando tuvo que empezar a trabajar en una farmacia con 12 años en la que se jubiló con 64, en la misma farmacia de la madrileña plaza de Tirso de Molina, luego le regalamos una cámara de video.
Leo con estupor el cierre de Memorial Democrático. Y ustedes se preguntarán que tienen que ver los dos Ricardos y este Carlos, de Madrid, con el Memorial Democrático, y yo se lo explicaré, si les interesa.
Yo viví siempre intrigado por la foto de mi abuelo, su ausencia, el silencio que envolvía su figura. Ya mayor, mayor que mi abuelo Ricardo, ya con dos hijas pequeñas, como él cuando a él le hicieron faltar a su familia, decidí investigar: nada más difícil sin el interés de mi padre por ello-silencio protector- y si además la absurda ofensiva de Extremadura, descabellado intento de romper las líneas de los sublevados con un ejército formado por formado por hombres recién reclutados, a cinco minutos del final de la contienda, enero de 1939, apenas ha sido estudiada por historiadores. Nada, ni en las webs de las asociaciones de Memoria Históricas, ni en el silencio obsceno de un ayuntamiento de tan resonancias tan literarias. Por cierto, que pese a esto, mancos para escribir contestando a mis peticiones de información.
Entremedias la Ley de Memoria Histórica, y la amabilidad extrema del funcionario del Ministerio de Justicia de la madrileña Plaza de Benavente me permitió conseguirle a mi padre un certificado de REPARACIÓN Y RECONOCIMIENTO PERSONAL , manuscrito del ministro, como Víctima de la Represión.
No es mucho, no obstante ese papel, le supuso a Ricardo hijo, mi padre, una especial emoción.
Cual no sería mi sorpresa al venir mi padre a casa con un sobre de la Generalitat de Catalunya, que una vez abierto contenía toda la documentación de la búsqueda de Ricardo Martínez Marin, mi abuelo, en todos los registros civiles y militares posibles, para después de un concienzudo exámenes concluir, que sí, que su cuerpo debe estar en las fosas comunes del cementerio municipal de Fuenteovejuna, donde un 22 de enero de 1939 había sido muerto a bayoneta calada. Un informe firmado por MARIA JESÚS BONO LAHOZ a la que nombro para que agradezca a tod@ s gente el trabajo, profesional y sensible, que hicieron.
-PAPÁ: ¿Cómo has conseguido esto?
-Metí los datos en una web que se llama gencat
Hoy dicen mis amig@s de Barcelona que esa derecha tan europea y tan civilizada, que tanto añoramos desde el Madrid de la Esperanza, va a suprimirlo.
Como pueden ver es una oficina inútil.
Por cierto un 22 de enero de 2001 nacía mi primera hija, Marina, a la que todavía no le he explicado por qué yo no conocí a mi abuelo Ricardo, si ella sí va a su escuela de música con su abuelo Ricardo.
Y a mi padre le he prometido que pasaremos por Fuenteovejuna, él y yo, solos, cerca del cementerio, por dentro o por fuera, no para desenterrar los huesos del otro Ricardo, el joyero, si no para que la verdad jurídica pueda valer de un mínimo consuelo en una primavera del siglo XXI. En cuanto se aclare la primavera.
Carlos Martínez”
Creo que el escrito de Carlos, muy personal, es claro y suficientemente explicito para valorar el papel del Memorial que ahora el Govern de CiU quiere eliminar
4 de març 2011
Catalunya “el Gobierno de los mejores recortes”
nuevatribuna.es | 04.03.2011
Artur Mas manifestó que pretendía establecer en la Generalitat el “Gobierno de los mejores”. A los pocos días los actos demostraron que no era cierto y que su gobierno se configuraba como el gobierno al servicio de unos pocos, y que sin duda se conformaba el “gobierno de los mejores…recortes”.
En efecto no han hecho falta los cien días para ver hacia donde se dirigía el gobierno bipartito de Convergencia y Unió. En terrenos emblemáticos como la sanidad y la educación las posiciones son significativas.
En Sanidad el nuevo Gobierno parece dirigido a ponerse al servicio de la sanidad privada y las compañías de seguros sanitarios. El nuevo consejero, Boi Ruiz, que previamente ha sido el máximo representante de la patronal de hospitales privados, desde el principio ha manifestado o su desconocimiento sobre la sanidad pública o su deseo de recortarla sustancialmente. En sus primeros días se dedicó a publicitar la necesidad de que los catalanes se hicieran socios de compañías de seguros sanitarios, porque, según él, era evidente que la sanidad pública no podría mantener sus actuales prestaciones. Dicho y hecho, ya ha dejado sin efecto las previsiones sobre nuevos Centros de Atención Primaria y sobre nuevos Hospitales públicos. Junto a ello ha planteado recortes en personal y en los actuales servicios sanitarios. La última medida ha sido la eliminación de los límites para las listas de espera. En este sentido ya ha manifestado que eliminarán la actual ley, fruto del gobierno anterior, que establecía un plazo máximo de seis meses para cualquier tipo de operación en la sanidad pública. Todo ello ya ha provocado un gran revuelo entre el personal médico adscrito a los hospitales públicos que ha hecho público el cuasi unánime rechazo a la medida. Lo más grave es que el Govern centra todos los recortes sanitarios en las dificultades financieras, pero ello se contradice con el hecho de la promesa de Mas y cia., de plantear que los seguros privados serán desgravables en la cuota autonómica del IRPF. Es decir no hay dinero para la sanidad pública, pero si que lo hay para subvencionar la seguridad privada que cubren los seguros médicos. Todo un ejemplo.
En educación no sólo se ha cambiado el nombre de la conselleria, cosa que en si ya es toda una declaración de intenciones, a partir de ahora ya no es conselleria de educación sino conselleria de enseñanza. Al frente la consellera Rigau, el ariete de la escuela privada, la que consiguió de los socialistas dar un golpe de muerte al Pacto Nacional de la Educación a través de la Ley de Educación, al mantener de forma diferenciada las dos redes de escolares, la pública por un lado y la concertada por otro. Sus primeras medidas son entre otras el dar mayor puntuación para entrar en una escuela al hecho de que los padres o hermanos de los aspirantes hayan estudiado en la escuela a la que se opta, o la limitación de cobertura de vacantes. Asimismo la nueva consellera que ha nombrado como segunda figura de la conselleria a una persona del Opus Dei ha reducido los gastos corrientes de las escuelas públicas hasta el 80% de los actuales, nos referimos a gastos como la calefacción , la electricidad, o los materiales escolares. A la vez que se hacen estos recortes no tiene inconveniente en incrementar conciertos educativos mediante la concesión de nuevas líneas educativas a escuelas de de élite del Opus, que segregan a los alumnos por sexos. Otro ejemplo
Por su parte el Conseller de Economía, un insigne académico que no político, de acuerdo con el propio President, a la vez que nos comunica, día si, día también, los graves problemas financieros de la Generalitat, mantiene su intención de eliminar el Impuesto de sucesiones en Catalunya, impuesto que sólo afecta a un 6% de los ciudadanos más pudientes de Catalunya, y que comportará dejar de ingresar unos 450 millones de euros anuales. Ejemplo de que la situación económica comporta recortes para la mayoría pero no para unos pocos privilegiados.
Asimismo el Conseller de Empresa, ya no de trabajo, otro profesor sin experiencia política, planteó que su objetivo y satisfacción sería la de reducir el paro de la comunidad a la mitad al final del mandato. Eso sí, no anunció ni una medida de cómo pretendía hacerlo. Ante el primer problema laboral, el de Yamaha que plantea abandonar su planta en Catalunya, que es rentable, y su traslado a Francia, el nuevo y docto conseller sólo se le ocurrió manifestar que se trataba de una decisión empresarial. Esta situación liga con las declaraciones del propio President Mas que planteó que el ejemplo para Catalunya era el de la empresa Nissan, que ha logrado imponer un recorte y congelación salarial y un mayor numero de horas de trabajo a cambio de mantener el trabajo.
En lugar de un “gobierno de los mejores” la sociedad se ha encontrado con un gobierno de las caras de siempre de CiU, más una serie de independientes, a los cuales les falta cultura política, a la vista de sus errores de párvulos políticos se pone de manifiesto la importancia y la dignidad que a veces les negamos a los políticos de vocación. Un gobierno que con el voto de muchos, demasiados, gobierna al servicio de unos pocos grupos privilegiados.
Y no es sólo su carácter y su voluntad de aprovechar el momento para recortar el estado del bienestar, también lo es el de su carácter revanchista, como hemos podido observar desde el inicio, eliminando consecuciones básicas del gobierno tripartito y en especial toda herencia del paso de ICV por la Generalitat. De entrada Mas eliminó la conselleria de Medio Ambiente, lo cual nos indica la falta de sensibilidad ambiental, posteriormente la actuación del “panzer” Puig en la conselleria de interior, eliminando el límite de los 80km/hora en la entrada a Barcelona, sin tener en cuenta ni las consecuencias contaminantes ni su efecto en cuanto a accidentes de tráfico. Asimismo ha eliminado el Código ético de la policía autonómica, si bien no se ha atrevido a eliminar las cámaras de las instalaciones policiales. Por último la católica Vicepresidenta pretende eliminar el Memorial Democrático y borrar todo vestigio de memoria histórica, porque le parece que según ella sólo se recordaba a unos y la gente de Unió “fue perseguida por la república y por el franquismo”. Hasta llegaron a suspender la subvención para la celebración de los 30 años de existencia de la Asociación Catalana de Ex-presos Políticos del franquismo. Se trata de hurtar la memoria de la represión y de la lucha antifranquista en la que los miembros de esos dos partidos pintaron poco, y a la vez mantener una visión revisionista que presenta a Franco y al franquismo como unos enemigos básicamente de Catalunya, en lugar de unos enemigos de la república democrática, de sus clases populares, y de todos sus pueblos.
Se trata en definitiva de mantener la hegemonía del nacionalismo en la sociedad catalana, basada en una permanente confrontación entre Catalunya y Madrid, bajo la que se trata de ocultar otras contradicciones igual o más importantes, como la de los diferentes intereses sociales existentes en la sociedad catalana y española.
Lo único que cabe contemplar es que, a la vista de la cascada de actuaciones en contra de los intereses colectivos efectuadas por el nuevo gobierno de Mas en estos dos meses, la ciudadanía de Catalunya reconsidere y corrija el sentido de su voto en las próximas elecciones municipales. Y eso a pesar de que con la excepción de ICV se nota a faltar la existencia de una oposición fuerte y clara, ya que desde el PP hasta ERC pasando por el PSC parece estar más interesados en ser elegidos como pareja de baile de Mas que en ejercer realmente su función opositora, y eso que sería normal en el caso del PP, es lamentable en el de partidos que se reivindican de izquierda.
En Sanidad el nuevo Gobierno parece dirigido a ponerse al servicio de la sanidad privada y las compañías de seguros sanitarios. El nuevo consejero, Boi Ruiz, que previamente ha sido el máximo representante de la patronal de hospitales privados, desde el principio ha manifestado o su desconocimiento sobre la sanidad pública o su deseo de recortarla sustancialmente. En sus primeros días se dedicó a publicitar la necesidad de que los catalanes se hicieran socios de compañías de seguros sanitarios, porque, según él, era evidente que la sanidad pública no podría mantener sus actuales prestaciones. Dicho y hecho, ya ha dejado sin efecto las previsiones sobre nuevos Centros de Atención Primaria y sobre nuevos Hospitales públicos. Junto a ello ha planteado recortes en personal y en los actuales servicios sanitarios. La última medida ha sido la eliminación de los límites para las listas de espera. En este sentido ya ha manifestado que eliminarán la actual ley, fruto del gobierno anterior, que establecía un plazo máximo de seis meses para cualquier tipo de operación en la sanidad pública. Todo ello ya ha provocado un gran revuelo entre el personal médico adscrito a los hospitales públicos que ha hecho público el cuasi unánime rechazo a la medida. Lo más grave es que el Govern centra todos los recortes sanitarios en las dificultades financieras, pero ello se contradice con el hecho de la promesa de Mas y cia., de plantear que los seguros privados serán desgravables en la cuota autonómica del IRPF. Es decir no hay dinero para la sanidad pública, pero si que lo hay para subvencionar la seguridad privada que cubren los seguros médicos. Todo un ejemplo.
En educación no sólo se ha cambiado el nombre de la conselleria, cosa que en si ya es toda una declaración de intenciones, a partir de ahora ya no es conselleria de educación sino conselleria de enseñanza. Al frente la consellera Rigau, el ariete de la escuela privada, la que consiguió de los socialistas dar un golpe de muerte al Pacto Nacional de la Educación a través de la Ley de Educación, al mantener de forma diferenciada las dos redes de escolares, la pública por un lado y la concertada por otro. Sus primeras medidas son entre otras el dar mayor puntuación para entrar en una escuela al hecho de que los padres o hermanos de los aspirantes hayan estudiado en la escuela a la que se opta, o la limitación de cobertura de vacantes. Asimismo la nueva consellera que ha nombrado como segunda figura de la conselleria a una persona del Opus Dei ha reducido los gastos corrientes de las escuelas públicas hasta el 80% de los actuales, nos referimos a gastos como la calefacción , la electricidad, o los materiales escolares. A la vez que se hacen estos recortes no tiene inconveniente en incrementar conciertos educativos mediante la concesión de nuevas líneas educativas a escuelas de de élite del Opus, que segregan a los alumnos por sexos. Otro ejemplo
Por su parte el Conseller de Economía, un insigne académico que no político, de acuerdo con el propio President, a la vez que nos comunica, día si, día también, los graves problemas financieros de la Generalitat, mantiene su intención de eliminar el Impuesto de sucesiones en Catalunya, impuesto que sólo afecta a un 6% de los ciudadanos más pudientes de Catalunya, y que comportará dejar de ingresar unos 450 millones de euros anuales. Ejemplo de que la situación económica comporta recortes para la mayoría pero no para unos pocos privilegiados.
Asimismo el Conseller de Empresa, ya no de trabajo, otro profesor sin experiencia política, planteó que su objetivo y satisfacción sería la de reducir el paro de la comunidad a la mitad al final del mandato. Eso sí, no anunció ni una medida de cómo pretendía hacerlo. Ante el primer problema laboral, el de Yamaha que plantea abandonar su planta en Catalunya, que es rentable, y su traslado a Francia, el nuevo y docto conseller sólo se le ocurrió manifestar que se trataba de una decisión empresarial. Esta situación liga con las declaraciones del propio President Mas que planteó que el ejemplo para Catalunya era el de la empresa Nissan, que ha logrado imponer un recorte y congelación salarial y un mayor numero de horas de trabajo a cambio de mantener el trabajo.
En lugar de un “gobierno de los mejores” la sociedad se ha encontrado con un gobierno de las caras de siempre de CiU, más una serie de independientes, a los cuales les falta cultura política, a la vista de sus errores de párvulos políticos se pone de manifiesto la importancia y la dignidad que a veces les negamos a los políticos de vocación. Un gobierno que con el voto de muchos, demasiados, gobierna al servicio de unos pocos grupos privilegiados.
Y no es sólo su carácter y su voluntad de aprovechar el momento para recortar el estado del bienestar, también lo es el de su carácter revanchista, como hemos podido observar desde el inicio, eliminando consecuciones básicas del gobierno tripartito y en especial toda herencia del paso de ICV por la Generalitat. De entrada Mas eliminó la conselleria de Medio Ambiente, lo cual nos indica la falta de sensibilidad ambiental, posteriormente la actuación del “panzer” Puig en la conselleria de interior, eliminando el límite de los 80km/hora en la entrada a Barcelona, sin tener en cuenta ni las consecuencias contaminantes ni su efecto en cuanto a accidentes de tráfico. Asimismo ha eliminado el Código ético de la policía autonómica, si bien no se ha atrevido a eliminar las cámaras de las instalaciones policiales. Por último la católica Vicepresidenta pretende eliminar el Memorial Democrático y borrar todo vestigio de memoria histórica, porque le parece que según ella sólo se recordaba a unos y la gente de Unió “fue perseguida por la república y por el franquismo”. Hasta llegaron a suspender la subvención para la celebración de los 30 años de existencia de la Asociación Catalana de Ex-presos Políticos del franquismo. Se trata de hurtar la memoria de la represión y de la lucha antifranquista en la que los miembros de esos dos partidos pintaron poco, y a la vez mantener una visión revisionista que presenta a Franco y al franquismo como unos enemigos básicamente de Catalunya, en lugar de unos enemigos de la república democrática, de sus clases populares, y de todos sus pueblos.
Se trata en definitiva de mantener la hegemonía del nacionalismo en la sociedad catalana, basada en una permanente confrontación entre Catalunya y Madrid, bajo la que se trata de ocultar otras contradicciones igual o más importantes, como la de los diferentes intereses sociales existentes en la sociedad catalana y española.
Lo único que cabe contemplar es que, a la vista de la cascada de actuaciones en contra de los intereses colectivos efectuadas por el nuevo gobierno de Mas en estos dos meses, la ciudadanía de Catalunya reconsidere y corrija el sentido de su voto en las próximas elecciones municipales. Y eso a pesar de que con la excepción de ICV se nota a faltar la existencia de una oposición fuerte y clara, ya que desde el PP hasta ERC pasando por el PSC parece estar más interesados en ser elegidos como pareja de baile de Mas que en ejercer realmente su función opositora, y eso que sería normal en el caso del PP, es lamentable en el de partidos que se reivindican de izquierda.
1 de març 2011
¿A quien molestan las Cajas de Ahorros?
Revista 26 de la Fundación 1º de Mayo- Marzo de 2011
Hace medio siglo las Cajas de Ahorros estaban presentes en la mayor parte de la Europa Occidental. Este tipo de instituciones de origen diverso, de fundación pública, cooperativa o privada, tenían como objetivo canalizar el ahorro de las clases populares, y con ello efectuar una primera actuación de carácter social en el propio sistema financiero: Evitar la exclusión social en el ámbito financiero.
Posteriormente y de forma paulatina las Cajas fueros desapareciendo en una serie de países, Gran Bretaña, Bélgica y finalmente Italia. Estamos hablando de países donde las Cajas de Ahorros habían tenido una importante presencia y posición. La desaparición en Gran Bretaña, ha tenido el efecto, con el paso del tiempo, de provocar que una parte de la población más humilde de ese país haya caído en la exclusión financiera, es decir que no tenga acceso a los servicios bancarios, de forma que nuevamente segmentos de su población que, debido a sus bajas rentas, no sean de interés para la banca y privada, y por tanto no tengan acceso a los servicios prestados por estas entidades, o por ejemplo no puedan domiciliar sus recibos y deben volver a ir a pagar sus recibos a mano.
En Bélgica la principal caja de ahorros europea, Caisse Generale d’Epargne et de Retraite -CGER, fue privatizada, con el objetivo cabe suponer de dar mayor racionalidad a la entidad. Posteriormente formó parte de Fortis, conglomerado de banca-seguros belga-holandés, que en la reciente crisis financiera internacional desapareció y fue absorbido por el grupo francés BNP-Paribas.
En Italia, como en España, las cajas de ahorros tenían una gran importancia dentro del conjunto del sistema financiero, siendo la más importante de ellas la CARIPLO, Caja de ahorros de la Lombardía , que tras la desaparición de la mencionada caja belga se convirtió en la principal caja de ahorros mundial. Por su parte el sistema de cajas italiano, junto al español, eran los más importantes del continente. Hasta que en 1990 mediante la Ley Amato se trasformó y privatizó a las Cajas convirtiéndolas en Fundaciones que controlaban una entidad financiera, es decir a un banco privado. Así la CARIPLO se convirtió en la Banca Intesa que posteriormente se fusionó con el Banco San Paolo, dando lugar al grupo Intesa- San Paolo. A partir de la Ley Amato, las grandes cajas italianas desaparecieron fagocitadas por la banca privada y solo se mantienen algunas de tamaño reducido a escala local o regional.
Es así como España ha sido el último país con un gran sector de Cajas de Ahorros, y donde a partir de los años 70 del siglo pasado las cajas significan una historia de éxito que las ha llevado a constituir el 50% del mercado financiero del estado, lo cual ha permitido una dualización del sistema entre bancos y cajas, que sin duda ha beneficiado la competencia en el sector financiero. Durante más de cien años las Cajas de Ahorros han cumplido un importante y exitoso papel en nuestra sociedad. Han sido la base del ahorro popular, han evitado la exclusión financiera de amplios sectores sociales y han contribuido al desarrollo del territorio donde estaban inmersas. Sustituyendo en gran medida la carencia de una banca pública progresivamente eliminada por los sucesivos gobiernos. Las Cajas han significado la existencia de una alternativa financiera de origen social a la cada vez más oligopolizada banca privada
El propio éxito de las cajas les ha llevado a tener grandes adversarios y enemigos confesos. En primer lugar la gran banca, y también otros importantes grupos económicos y de presión, incluso en los medios de comunicación. Sin embargo su exitosa historia y el hecho de su vinculación con las nacientes comunidades autonómicas han impedido en gran medida los intentos de expulsarlas de la carrera dentro del sistema financiero.
Todo ello a pesar que desde los años 80 y desde instancias gubernamentales, y desde el propio Banco de España que debería ser neutral, se ha estado trabajando contra las Cajas. Lo cual no deja de sorprender en un país donde, exceptuando la actual crisis, quien había padecido problemas y provocado costes a la economía había sido únicamente la banca privada, solo hay que recordar las sucesivas crisis bancarias, Rumasa, Banca Catalana, o Banesto para poner algunos de los casos más notorios. Sin embargo parece que las Cajas de Ahorros, a pesar de su trayectoria estorbaban.
Con Carlos Solchaga en el Ministerio de Economía se efectuó el primer intento de privatización de las Cajas con la creación del instrumento de las Cuotas Participativas, embrión para introducir al capital privado en estas entidades sociales. En más de 25 años y pese a posteriores intentos gubernamentales para potenciarlas, el último con Rodrigo Rato, las cuotas no fructificaron jamás. La razón fue simple, desde el sector, y en especial desde CCOO, se dio por hecho que sólo una caja que tuviera problemas acudiría a emitir este tipo de instrumento de capitalización. Y solo una caja, la CAM, lo hizo y para todos fue muy claro el porqué.
Ahora, como en tantas otras cosas, la crisis ha sido la excusa utilizada por el Gobierno Zapatero y por el Banco de España, para, después de décadas de intentarlo, acabar con este “anacronismo”, que son para ellos la propia existencia de unas importantes entidades financieras sin dueños privados. Y es así que bajo el “slogan” de reforma del sistema financiero se ha establecido una política de eliminación de las Cajas de Ahorros. Lo que alguien como Josep Mª Vallés, ex-Conseller de Justicia de la Generalitat con Pascual Maragall haya dicho, y resumo un artículo suyo en El País. “se trata de la tercera desamortización, después de la de los bienes de la Iglesia y las privatizaciones de González y Aznar, y como las anteriores sin que el beneficiario vaya a ser la sociedad sino intereses privados”. O lo dicho por el ex-ministro de Zapatero, Jordi Sevilla haya criticado como una privatización y conversión en bancos de las cajas. Puede que lo que mejor resuma la situación sea el título del artículo publicado por el catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona, Antón Costas, “ El mayor desmán financiero de nuestra historia”.
Es evidente que la crisis económica e inmobiliaria ha repercutido de forma seria en estas entidades, como ha repercutido en la sociedad. Es evidente que la crisis de la sociedad española ha tenido una mayor repercusión en las cajas que en los bancos por una simple razón, las Cajas están profundamente enraizadas en las familias y en las pequeñas y medianas empresas y éstas son las que están sufriendo más la crisis. Los millones de parados son clientes prioritarios de las cajas de ahorros. Las dificultades de pago de los préstamos hipotecarios por parte de las familias afectan fundamentalmente a las cajas, es lógico pues eran, entre otras cosas, los bancos de las familias. Y por tanto, padecen cuando las familias padecen.
Es evidente que también ha habido importantes errores por parte de los gestores de las Cajas. Nadie lo pone en duda. Dieron en demasía y con demasiadas facilidades créditos a promotores y compradores particulares sin las garantías adecuadas. Sin duda son culpables de ello, como lo son algunas autoridades autonómicas que utilizaron las cajas y presionaron a sus gestores para financiar proyectos absurdos y en algunos casos faraónicos. Las Cajas, también la banca privada en menor medida al no ser banca de familias, superaron sus propias capacidades de crédito propio y acudieron a endeudarse en el mercado financiero internacional. Pero cabe preguntarse ¿Fueron los únicos en emborracharse en la marea de la burbuja inmobiliaria? ¿No lo hizo el conjunto de la sociedad que vivió unos años en un ambiente de falsa riqueza?. ¿ No se equivocaron las autoridades autonómicas y locales que se financiaron alegremente con los impuestos de trasmisiones?. ¿No lo fueron los Gobiernos de Aznar y Zapatero cuando, cual nuevos ricos se dedicaban a poner como ejemplo de crecimiento a una economía con pies de barro, sin tan solo aprovechar el buen momento para potenciar un cambio de modelo de desarrollo económico?. ¿Y una gran parte de nuestros empresarios que en lugar de reinvertir los beneficios en la renovación de sus empresas desviaron estos hacia la obtención de pingües y rápidas plusvalías en el mercado del “tocho”?. Y que decir del Banco de España, el regulador del sistema financiero, ¿ no tiene ninguna culpa o tiene más que todos?. El Banco de España y sus directivos comenzando por el inefable MAFO, ayer y hoy el gran enemigo de las Cajas, el que quiere que acaben en puros bancos: ¿Por qué, en lugar de dar tantas lecciones sobre todas las cosas, no adoptó las medidas oportunas para evitar el excesivo endeudamiento y riesgo exterior de nuestras entidades financieras?
Desde el primer momento el Gobierno, el Ministerio de Economía con la Vicepresidenta Salgado al frente, y espoleados por el Gobernador del Banco de España, no se han planteado en ningún momento el mantenimiento de las cajas de ahorros a través de medidas que permitan afrontar un momento difícil pero coyuntural, y reformar del propio sistema de cajas pero a partir de la premisa de su mantenimiento. Al contrario, se considera que el problema es la propia existencia de estas entidades singulares y se opta por dar satisfacción a “los mercados” es decir a los causantes de la actual crisis, y por tanto a los tiburones financieros nacionales e internacionales a los cuales se les hace la boca agua de pensar que pueden hacerse con la mitad del sistema financiero español a precio de rebaja o subasta a la baja. Ya hemos visto en nuestro país la satisfacción de Botín y González, que ya claman por su trozo de pastel.
Todo el proceso además se ha llevado con una extraordinaria falta de transparencia. Un tema económico de esta importancia, estamos hablando del futuro de la mitad de nuestro sistema financiero, se ha hurtado al debate parlamentario y se ha liquidado de forma rápida en una Comisión en plenas vacaciones parlamentarias. Eso sí con el consenso de los dos grandes partidos PSOE y PP, no deja de ser sintomática la causalidad de que sea el único tema de consenso entre los dos. Y no deja de ser también sintomática la nula importancia y tratamiento del tema por parte de los medios de comunicación. Sólo desde el mundo sindical, especialmente de CCOO, de algunos articulistas esporádicos y desde los partidos de la izquierda minoritaria se ha alzado la voz intentado hacerse oír entre el amplio silencio generalizado y organizado alrededor de este tema.
¿Que pasará si se llega a consumar la desaparición de las Cajas? ¿Qué repercusiones comportará? ¿Quién cumplirá el papel de banco de las familias, especialmente de las menos favorecidas? ¿Y el dividendo social que la sociedad recibía de ellas a través de las obras sociales? ¿Y el papel de financiación del territorio? Lo único que está claro es que el conjunto de la sociedad saldrá perjudicado por la desaparición de estas entidades. Se incrementará un mayor oligopolio financiero en nuestro país y problemas de exclusión financiera para sectores de la población.
¿Está ya todo perdido? Creo que es pronto para dar la batalla por perdida. Sin duda después de la reforma legal todo ha cambiado a peor, pero no todo está aún perdido. Es posible salvar aún una parte de lo que han sido hasta ahora las Cajas. ¿Cómo? Pues intentando conseguir que no se conviertan en unas meras fundaciones que tienen una parte minoritaria del instrumento financiero, es decir del banco creado. La alternativa pasaría por tener unas Cajas que si bien efectúan su acción de forma indirecta a través de un banco tengan una sólida mayoría del capital de éste. Que la participación privada sea minoritaria. Que la plural representación existentes en los órganos de gobierno de las cajas se dé también en la parte mayoritaria que se debe tener en el Consejo del Banco. Que no se deje todo en manos de los gestores, estableciendo protocolos entre las cajas y sus bancos de forma que las decisiones estratégicas del banco deban ser previamente aprobadas en los órganos de gobierno de las cajas, y por último que su función social, tanto en su actuación financiera como banco de familias, como su dividendo social, obra social, continúen. No será lo mismo que hasta ahora pero será mucho mejor que su mera desaparición como significaría ir a convertirse en fundaciones como pasó en Italia. Un ejemplo es que este es el camino que se ha conseguido que siga “la Caixa”, esperemos que sea posible conseguirlo en otras entidades importantes del sector. Una cosa es perder terreno y otra desaparecer.
8 de febr. 2011
La izquierda social precisa de una nueva izquierda política
nuevatribuna.es | 08.02.2011
Los sindicatos no pueden reemplazar a los partidos políticos de izquierdas que son los que deben liderar los cambios y las transformaciones progresistas.
En nuestro país afortunadamente en los momentos críticos hemos contado con una izquierda social, fundamentada básicamente en torno a los sindicatos, que ha permitido dar respuesta a la hegemonía de la derecha. Recordemos como en el momento más álgido de la hegemonía del PP de Aznar, cuando la izquierda política estaba prácticamente desaparecida, el movimiento sindical le planteó y ganó una Huelga General contra el Decretazo de Aznar. Esta situación enlazó posteriormente con las movilizaciones contra la guerra de Irak, y de ahí partió un “renacer” de una alternativa de izquierdas, que en aquel momento se centró en la “renovación” del PSOE de la mano de Zapatero.
Últimamente ante el brusco giro de Zapatero hacia posiciones económicas y sociales de derechas, han sido los sindicatos los que han conseguido frenar en gran parte sus objetivos. La Huelga General del 29S, como todas las anteriores ha tenido su repercusión política y ha obligado al Gobierno del PSOE, ante las malas perspectivas electorales frente a las autonómicas y municipales de mayo, a negociar y a replantear sus posiciones iniciales. Pese a las críticas que puedan hacerse desde posiciones ultraizquierdistas marginales, CCOO y el movimiento sindical han sabido defender los intereses de los trabajadores y conseguir unos acuerdos que dada la correlación de fuerzas políticas existentes en nuestro país han sido sin duda una apuesta política correcta que ha evitado males mayores.
Es evidente que la soledad del movimiento sindical frente a la ofensiva neoliberal del gobierno “socialista” era una realidad. Una amplísima mayoría del Parlamento y la casi totalidad de los medios de información, han abonado la necesidad de las desregulaciones, camufladas de reformas, y ataques a las condiciones de los trabajadores y al estado del bienestar, así como la liquidación de las entidades financieras de carácter social como eran las Cajas de Ahorros. Es evidente que la presencia de la izquierda realmente existente es hoy escasamente relevante en el panorama político, ante un PP y unos partidos nacionalistas de derechas, y un PSOE que ha perdido y creo que para siempre ( ya ha tenido una oportunidad de regenerarse que ha dilapidado) su característica de partido no sólo socialista sino ni tan sólo socialdemócrata.
Ya en su momento Lenin planteaba que el papel de los sindicatos es defender los intereses de los trabajadores, un papel de defensa y por tanto fundamentalmente reformista. Los sindicatos no pueden reemplazar a los partidos políticos de izquierdas que son los que deben liderar los cambios y las transformaciones progresistas. Por tanto no se debe criticar a los sindicatos por la falta de una izquierda realmente existente en nuestro país. Ante la actual situación los sindicatos han cubierto con creces su función.
El quid de la cuestión está en como estructurar una opción política fuerte, moderna, sin dogmatismos, con planteamientos estratégicos políticos, sociales y hasta morales de una izquierda actual, que se base en la defensa de los valores de lo público, de la solidaridad, pero también de la sostenibilidad y del ecologismo, del laicismo, del federalismo y del europeismo, que alce con fuerza las banderas de las reformas fiscales y del reparto de la riqueza. Es necesaria una fuerza política de izquierdas que sepa dar un paso adelante, a partir de la realidad actual plantear alternativas capaces de llegar al electorado de izquierdas con mensajes comprensibles y motivadores. Una fuerza de izquierdas que no trate sólo de reunir los jirones y retales del izquierdismo, sino que dé la batalla en el mismo seno del electorado socialista y socialdemócrata de nuestro país.
Hace falta una fuerte apuesta por crear este espacio político de la izquierda real, una izquierda amplia. Gaspar Llamazares, un referente del tipo de izquierda que precisamos, decía en la estupenda entrevista en Nueva Tribuna que “... el problema que tiene IU no es a su extrema izquierda sino que el reto que tiene IU es en el conjunto de la izquierda.”, o en otra parte “una IU que sea ambiciosa y que busque la coincidencia con el mundo ecologista y ecopacifista creo que es una IU en la que yo estaría con mucha fuerza y mucha ilusión”. Lo que Llamazares no contempla es que eso no será posible a partir de la llamada refundación de IU, donde volvemos a los esquemas ya fracasados del anguitismo que se dedican a eliminar a sus mejores cuadros.
Es preciso salvar a Llamazares para la política, no nos podemos permitir prescindir de gente como él. Se le precisa por el bien del futuro de la izquierda en este país y se precisa una formación de izquierda que sepa remar en la dirección que él indica, se debe pelear por unir a una gran parte de la mejor gente que ha creído en IU como es el caso de Llamazares o de Inés Sabanés, y hacerla confluir con gente que intenta renovar la izquierda como es el caso de ICV en Catalunya, o de embriones similares en el País Valencià como Compromís o más recientes en las Illes, confluir con el movimiento ecologista y su embrión político EQUO que precisa anclarse en lo social y a la izquierda, con la gente que defiende la memoria histórica e incluso personalidades como Garzón o gente con capacidad y criterios de izquierda que ha sabido salvaguardar su dignidad, como es el caso de Antonio Gutiérrez o de Nicolás Sartorius. Evidentemente hay gente procedente del espacio del PSOE que podría tener sitio en un planteamiento de este tipo, no en el caso de sus cuadros, pero hemos de tener en cuenta que hasta en ese caso ha habido personas inequívocamente de izquierdas como fueron en su momento Cristina Narbona o Josep Borrell, o gente que procedente de Nueva Izquierda pasaron al PSOE y ahora están claramente desengañadas. Ni el PSOE es ni será un referente, ni lo puede ser Izquierda Unida como tal.
La amplia base del movimiento sindical demuestra que hay un sector social amplio que hoy por hoy está huérfano políticamente, muchos de ellos refugiados en la abstención o el voto en blanco político. Precisamos una formación de izquierda, plural, no dogmática, con ideales enraizados y capacidad pragmática para hacer una política de verdad en beneficio de las clases populares, y capaz no ya de buscar mayorías electorales pero si capacidad de hegemonía ideológica de izquierdas con la que enfrentarse a todos los que han sucumbido al mensaje y a la dictadura de los mercados. Se trata de lograr conseguir lo que el PSUC y el PCE fueron en su tiempo, en la clandestinidad, referentes del avance democrático político y social, o lo que significó Euzkadiko Ezquerra en un determinado momento en Euzkadi, pero se trata de conseguirlo no recreando el pasado ni tratando de resucitar lo que ya pasó. Se trata de crear un nuevo modelo de formación política adaptado a las necesidades de la izquierda en el momento actual de nuestro país que sepa llevar a la práctica el pensamiento del voluntarismo gramsciano de luchar por la hegemonía en la sociedad de los valores de la izquierda.
Últimamente ante el brusco giro de Zapatero hacia posiciones económicas y sociales de derechas, han sido los sindicatos los que han conseguido frenar en gran parte sus objetivos. La Huelga General del 29S, como todas las anteriores ha tenido su repercusión política y ha obligado al Gobierno del PSOE, ante las malas perspectivas electorales frente a las autonómicas y municipales de mayo, a negociar y a replantear sus posiciones iniciales. Pese a las críticas que puedan hacerse desde posiciones ultraizquierdistas marginales, CCOO y el movimiento sindical han sabido defender los intereses de los trabajadores y conseguir unos acuerdos que dada la correlación de fuerzas políticas existentes en nuestro país han sido sin duda una apuesta política correcta que ha evitado males mayores.
Es evidente que la soledad del movimiento sindical frente a la ofensiva neoliberal del gobierno “socialista” era una realidad. Una amplísima mayoría del Parlamento y la casi totalidad de los medios de información, han abonado la necesidad de las desregulaciones, camufladas de reformas, y ataques a las condiciones de los trabajadores y al estado del bienestar, así como la liquidación de las entidades financieras de carácter social como eran las Cajas de Ahorros. Es evidente que la presencia de la izquierda realmente existente es hoy escasamente relevante en el panorama político, ante un PP y unos partidos nacionalistas de derechas, y un PSOE que ha perdido y creo que para siempre ( ya ha tenido una oportunidad de regenerarse que ha dilapidado) su característica de partido no sólo socialista sino ni tan sólo socialdemócrata.
Ya en su momento Lenin planteaba que el papel de los sindicatos es defender los intereses de los trabajadores, un papel de defensa y por tanto fundamentalmente reformista. Los sindicatos no pueden reemplazar a los partidos políticos de izquierdas que son los que deben liderar los cambios y las transformaciones progresistas. Por tanto no se debe criticar a los sindicatos por la falta de una izquierda realmente existente en nuestro país. Ante la actual situación los sindicatos han cubierto con creces su función.
El quid de la cuestión está en como estructurar una opción política fuerte, moderna, sin dogmatismos, con planteamientos estratégicos políticos, sociales y hasta morales de una izquierda actual, que se base en la defensa de los valores de lo público, de la solidaridad, pero también de la sostenibilidad y del ecologismo, del laicismo, del federalismo y del europeismo, que alce con fuerza las banderas de las reformas fiscales y del reparto de la riqueza. Es necesaria una fuerza política de izquierdas que sepa dar un paso adelante, a partir de la realidad actual plantear alternativas capaces de llegar al electorado de izquierdas con mensajes comprensibles y motivadores. Una fuerza de izquierdas que no trate sólo de reunir los jirones y retales del izquierdismo, sino que dé la batalla en el mismo seno del electorado socialista y socialdemócrata de nuestro país.
Hace falta una fuerte apuesta por crear este espacio político de la izquierda real, una izquierda amplia. Gaspar Llamazares, un referente del tipo de izquierda que precisamos, decía en la estupenda entrevista en Nueva Tribuna que “... el problema que tiene IU no es a su extrema izquierda sino que el reto que tiene IU es en el conjunto de la izquierda.”, o en otra parte “una IU que sea ambiciosa y que busque la coincidencia con el mundo ecologista y ecopacifista creo que es una IU en la que yo estaría con mucha fuerza y mucha ilusión”. Lo que Llamazares no contempla es que eso no será posible a partir de la llamada refundación de IU, donde volvemos a los esquemas ya fracasados del anguitismo que se dedican a eliminar a sus mejores cuadros.
Es preciso salvar a Llamazares para la política, no nos podemos permitir prescindir de gente como él. Se le precisa por el bien del futuro de la izquierda en este país y se precisa una formación de izquierda que sepa remar en la dirección que él indica, se debe pelear por unir a una gran parte de la mejor gente que ha creído en IU como es el caso de Llamazares o de Inés Sabanés, y hacerla confluir con gente que intenta renovar la izquierda como es el caso de ICV en Catalunya, o de embriones similares en el País Valencià como Compromís o más recientes en las Illes, confluir con el movimiento ecologista y su embrión político EQUO que precisa anclarse en lo social y a la izquierda, con la gente que defiende la memoria histórica e incluso personalidades como Garzón o gente con capacidad y criterios de izquierda que ha sabido salvaguardar su dignidad, como es el caso de Antonio Gutiérrez o de Nicolás Sartorius. Evidentemente hay gente procedente del espacio del PSOE que podría tener sitio en un planteamiento de este tipo, no en el caso de sus cuadros, pero hemos de tener en cuenta que hasta en ese caso ha habido personas inequívocamente de izquierdas como fueron en su momento Cristina Narbona o Josep Borrell, o gente que procedente de Nueva Izquierda pasaron al PSOE y ahora están claramente desengañadas. Ni el PSOE es ni será un referente, ni lo puede ser Izquierda Unida como tal.
La amplia base del movimiento sindical demuestra que hay un sector social amplio que hoy por hoy está huérfano políticamente, muchos de ellos refugiados en la abstención o el voto en blanco político. Precisamos una formación de izquierda, plural, no dogmática, con ideales enraizados y capacidad pragmática para hacer una política de verdad en beneficio de las clases populares, y capaz no ya de buscar mayorías electorales pero si capacidad de hegemonía ideológica de izquierdas con la que enfrentarse a todos los que han sucumbido al mensaje y a la dictadura de los mercados. Se trata de lograr conseguir lo que el PSUC y el PCE fueron en su tiempo, en la clandestinidad, referentes del avance democrático político y social, o lo que significó Euzkadiko Ezquerra en un determinado momento en Euzkadi, pero se trata de conseguirlo no recreando el pasado ni tratando de resucitar lo que ya pasó. Se trata de crear un nuevo modelo de formación política adaptado a las necesidades de la izquierda en el momento actual de nuestro país que sepa llevar a la práctica el pensamiento del voluntarismo gramsciano de luchar por la hegemonía en la sociedad de los valores de la izquierda.
L'Himne per excelencia de la esquerra, en el seu idioma original el francés, Pete Seeger, la Internacional
29 de gen. 2011
El vergonzante intento de liquidar las Cajas de Ahorro
nuevatribuna.es | 29.01.2011
Durante más de cien años las Cajas de Ahorros han cumplido un importante y exitoso papel en nuestra sociedad. Han sido la base del ahorro popular, han evitado la exclusión financiera de amplios sectores sociales y han contribuido al desarrollo del territorio donde estaban inmersos.
Tal ha sido el éxito de las Cajas de Ahorros que han llegado a constituir el 50% del mercado financiero del estado, lo cual ha permitido una dualización del sistema entre bancos y cajas, y ha beneficiado la competencia en el sector financiero. Y todo ello pese a tener grandes adversarios y enemigos confesos. No sólo la gran banca y otros importantes grupos económicos y de presión.
Desde hace más de 25 años desde instancias gubernamentales y desde el propio Banco de España se ha estado trabajando contra las Cajas. Lo cual no deja de ser sorprendente en un país que hasta la última crisis quien había causado problemas a la economía había sido sólo la banca privada. Pero parece que las Cajas de Ahorros estorbaban. Ya con Carlos Solchaga en el Ministerio de Economía se aprobó la primera medida privatizadora contra las Cajas, la aprobación de las Cuotas Participativas, el embrión para una privatización de estas entidades sociales. La medida que fue posteriormente ampliada por gobiernos socialistas y populares no fructificó jamás. La razón fue simple, desde el sector, y en especial desde el movimiento sindical mayoritario en las Cajas, es decir desde CCOO, se popularizó la idea de que aquella caja que emitiera este tipo de instrumentos sería una caja que tenía problemas. Pero, a pesar de que no fructificaran las cuotas es evidente que los enemigos cualificados de las Cajas, comenzando por el propio regulador, el Banco de España, la gran banca, medios de comunicación y sectores políticos se continuaba cuestionando el papel y la propia existencia de las cajas de ahorros.
Ahora después de décadas de intentarlo parece que ha llegado el momento de que fructifiquen los intentos de acabar con este “anacronismo”, según ellos que son las cajas, y la justificación es la crisis y la difícil coyuntura que ésta ha representado para las cajas.
Las Cajas padecen cuando las familias padecenEs evidente que la crisis económica e inmobiliaria ha repercutido de forma seria en estas entidades, como ha repercutido en la sociedad. Es evidente que la crisis de la sociedad española ha tenido una mayor repercusión en las cajas que en los bancos por una simple razón, las Cajas están profundamente enraizadas en las familias y en las pequeñas y medianas empresas y éstas son las que están sufriendo más la crisis. Los millones de parados son clientes prioritarios de las cajas de ahorros. Las dificultades de pago de los préstamos hipotecarios por parte de las familias afectan fundamentalmente a las cajas, es lógico pues eran, entre otras cosas, los bancos de las familias. Y por tanto, padecen cuando las familias padecen.
Es evidente que ha habido errores por parte de los gestores de las Cajas. Nadie lo pone en duda. Dieron en demasía y con demasiadas facilidades créditos a promotores y compradores particulares. Son culpables por ello, y ésto les llevó a superar sus capacidades de crédito y endeudarse con entidades financieras foráneas, cosa que también hizo la banca privada. Es decir como el resto de la sociedad creyeron alegremente que nuestro país era una fiesta. Cabe decir que si los gestores de las Cajas fueron irresponsables en esta situación lo fueron en el mismo nivel que el conjunto de la sociedad española, y en todo caso menos que los gobiernos de Aznar o Zapatero, para los cuales el desarrollo de nuestra economía era “de nota”. Recordemos que Aznar daba lecciones a Alemania, y que para Zapatero éramos una economía que jugaba en la “prèmier ligue" y con un sistema financiero de primera. La misma culpa cabe dar al regulador, es decir al Banco de España y a sus directivos comenzando por el inefable MAFO, hoy el gran enemigo de las Cajas, el que querría que todas acabaran en puros bancos, y el que en ningún momento, él que es tan dado a dar lecciones, adoptara medidas para evitar el excesivo endeudamiento y riesgo exterior de nuestras entidades financieras.
Dar satisfacción a los tiburones financieros nacionales e internacionalesY en éstas llega la crisis y nuestros responsables políticos y económicos reaccionan tarde y mal. Finalmente para todos ellos, especialmente azuzados por MAFO y la Vicepresidenta Salgado se considera que el problema son las Cajas y hay que acabar con ellas y dar satisfacción a los tiburones financieros nacionales e internacionales a los cuales se les hace la boca agua de pensar que pueden hacerse con la mitad del sistema financiero español a precio de rebaja o subasta a la baja. Jamás se les ocurre a nuestros responsables la posibilidad de ayudar a salir del trance a nuestras Cajas de Ahorros, ayudar a recapitalizarlas y dejarles continuar con su existencia y mantener la función que venían cumpliendo. Si hubieran actuado a tiempo, hace ya más de dos años se podría haber intervenido directamente o bien ayudarlas mediante, por ejemplo la compra de inmuebles, la llamada “creación de banco malo”, con la cual el estado se hacía con unos inmuebles a buen precio que después podía utilizar bien para viviendas de protección o alquiler social, a la vez que recapitalizaba las entidades.
Lo que ha quedado meridianamente claro es la nocturnidad y alevosía con que se ha llevado el proceso político de reestructuración del sector. Un tema de esta importancia, donde está en juego el futuro de la mitad de nuestro sistema financiero se ha efectuado en plenas vacaciones parlamentarias, sin tan sólo discutirse en un Pleno del Congreso, con el acuerdo entre los dos grandes partidos, en una época en que discrepaban en todos los otros temas y sin que los grandes medios de comunicación dijeran nada al respecto. Sólo las organizaciones sindicales, algunos articulistas esporádicos y los partidos de la izquierda minoritaria han intentado hacerse oír entre el silencio generalizado.
Es evidente que la crisis inmobiliaria ha provocado unas perdidas de alrededor de 150 mil millones de euros entre promotores y entidades financieras que aún no han emergido y que ello lastra la credibilidad de nuestra economía. Y es lógico que los bancos de la familia, es decir las Cajas de Ahorros, hayan salido perjudicadas. Pero su eliminación nos comportará nuevos problemas en el futuro. Con la desaparición de las Cajas se provocará un mayor oligopolio financiero en nuestro país, problemas de exclusión financiera para sectores de la población. ¿Quién cumplirá el papel de banco de las familias, especialmente de las menos favorecidas? ¿Y el dividendo social que la sociedad recibía de ellas a través de las obras sociales? ¿Y el papel de financiación del territorio?
La Caixa: sabor agridulceAyer se dio una noticia agridulce, “la Caixa” la entidad más importante del sector se reestructuraba y creaba un banco pero mediante un alto control, no solo accionarial, sino real, por parte de la propia caja, que mantenía su objetivo y finalidad. Dadas las malas perspectivas no dejaba de ser una buena noticia, fruto sin duda de la negociación de los más altos directivos y gestores y la fuerte representación en el Consejo de la representación sindical de CCOO. Se ha optado por un camino aceptable, lejos de la creación de un SIP que comporta crear un banco el cual funciona al margen del control social por parte de los Consejos de Administración de las Cajas afectadas, y lejos también de la mera conversión en una Fundación camino de la irrelevancia financiera. Pero el problema es: ¿Podrán otras cajas seguir el mismo camino que permite salvar lo esencial pese al cambio? Mi opinión es que será difícil, puede que la BBK o una fusión de las cajas vascas lo permitiera, pero en general soy pesimista al respecto. ¿Como muestra veremos que pasa con el SIB del conglomerado de cajas liderado por Caja Madrid y como afronta el futuro.
Me permito agradecer los artículos que en los últimos días han aparecido del ex Conseller de Justicia de la Generalitat Josep Mª Vallés sobre “ La Tercera desamortización” o del catedrático Anton Costas sobre “ El mayor desmán financiero de la historia”, a ambos y a algunos otros como el ex ministro Jordi Sevilla, debemos agradecer su voz de denuncia y discrepancia.
Desde hace más de 25 años desde instancias gubernamentales y desde el propio Banco de España se ha estado trabajando contra las Cajas. Lo cual no deja de ser sorprendente en un país que hasta la última crisis quien había causado problemas a la economía había sido sólo la banca privada. Pero parece que las Cajas de Ahorros estorbaban. Ya con Carlos Solchaga en el Ministerio de Economía se aprobó la primera medida privatizadora contra las Cajas, la aprobación de las Cuotas Participativas, el embrión para una privatización de estas entidades sociales. La medida que fue posteriormente ampliada por gobiernos socialistas y populares no fructificó jamás. La razón fue simple, desde el sector, y en especial desde el movimiento sindical mayoritario en las Cajas, es decir desde CCOO, se popularizó la idea de que aquella caja que emitiera este tipo de instrumentos sería una caja que tenía problemas. Pero, a pesar de que no fructificaran las cuotas es evidente que los enemigos cualificados de las Cajas, comenzando por el propio regulador, el Banco de España, la gran banca, medios de comunicación y sectores políticos se continuaba cuestionando el papel y la propia existencia de las cajas de ahorros.
Ahora después de décadas de intentarlo parece que ha llegado el momento de que fructifiquen los intentos de acabar con este “anacronismo”, según ellos que son las cajas, y la justificación es la crisis y la difícil coyuntura que ésta ha representado para las cajas.
Las Cajas padecen cuando las familias padecenEs evidente que la crisis económica e inmobiliaria ha repercutido de forma seria en estas entidades, como ha repercutido en la sociedad. Es evidente que la crisis de la sociedad española ha tenido una mayor repercusión en las cajas que en los bancos por una simple razón, las Cajas están profundamente enraizadas en las familias y en las pequeñas y medianas empresas y éstas son las que están sufriendo más la crisis. Los millones de parados son clientes prioritarios de las cajas de ahorros. Las dificultades de pago de los préstamos hipotecarios por parte de las familias afectan fundamentalmente a las cajas, es lógico pues eran, entre otras cosas, los bancos de las familias. Y por tanto, padecen cuando las familias padecen.
Es evidente que ha habido errores por parte de los gestores de las Cajas. Nadie lo pone en duda. Dieron en demasía y con demasiadas facilidades créditos a promotores y compradores particulares. Son culpables por ello, y ésto les llevó a superar sus capacidades de crédito y endeudarse con entidades financieras foráneas, cosa que también hizo la banca privada. Es decir como el resto de la sociedad creyeron alegremente que nuestro país era una fiesta. Cabe decir que si los gestores de las Cajas fueron irresponsables en esta situación lo fueron en el mismo nivel que el conjunto de la sociedad española, y en todo caso menos que los gobiernos de Aznar o Zapatero, para los cuales el desarrollo de nuestra economía era “de nota”. Recordemos que Aznar daba lecciones a Alemania, y que para Zapatero éramos una economía que jugaba en la “prèmier ligue" y con un sistema financiero de primera. La misma culpa cabe dar al regulador, es decir al Banco de España y a sus directivos comenzando por el inefable MAFO, hoy el gran enemigo de las Cajas, el que querría que todas acabaran en puros bancos, y el que en ningún momento, él que es tan dado a dar lecciones, adoptara medidas para evitar el excesivo endeudamiento y riesgo exterior de nuestras entidades financieras.
Dar satisfacción a los tiburones financieros nacionales e internacionalesY en éstas llega la crisis y nuestros responsables políticos y económicos reaccionan tarde y mal. Finalmente para todos ellos, especialmente azuzados por MAFO y la Vicepresidenta Salgado se considera que el problema son las Cajas y hay que acabar con ellas y dar satisfacción a los tiburones financieros nacionales e internacionales a los cuales se les hace la boca agua de pensar que pueden hacerse con la mitad del sistema financiero español a precio de rebaja o subasta a la baja. Jamás se les ocurre a nuestros responsables la posibilidad de ayudar a salir del trance a nuestras Cajas de Ahorros, ayudar a recapitalizarlas y dejarles continuar con su existencia y mantener la función que venían cumpliendo. Si hubieran actuado a tiempo, hace ya más de dos años se podría haber intervenido directamente o bien ayudarlas mediante, por ejemplo la compra de inmuebles, la llamada “creación de banco malo”, con la cual el estado se hacía con unos inmuebles a buen precio que después podía utilizar bien para viviendas de protección o alquiler social, a la vez que recapitalizaba las entidades.
Lo que ha quedado meridianamente claro es la nocturnidad y alevosía con que se ha llevado el proceso político de reestructuración del sector. Un tema de esta importancia, donde está en juego el futuro de la mitad de nuestro sistema financiero se ha efectuado en plenas vacaciones parlamentarias, sin tan sólo discutirse en un Pleno del Congreso, con el acuerdo entre los dos grandes partidos, en una época en que discrepaban en todos los otros temas y sin que los grandes medios de comunicación dijeran nada al respecto. Sólo las organizaciones sindicales, algunos articulistas esporádicos y los partidos de la izquierda minoritaria han intentado hacerse oír entre el silencio generalizado.
Es evidente que la crisis inmobiliaria ha provocado unas perdidas de alrededor de 150 mil millones de euros entre promotores y entidades financieras que aún no han emergido y que ello lastra la credibilidad de nuestra economía. Y es lógico que los bancos de la familia, es decir las Cajas de Ahorros, hayan salido perjudicadas. Pero su eliminación nos comportará nuevos problemas en el futuro. Con la desaparición de las Cajas se provocará un mayor oligopolio financiero en nuestro país, problemas de exclusión financiera para sectores de la población. ¿Quién cumplirá el papel de banco de las familias, especialmente de las menos favorecidas? ¿Y el dividendo social que la sociedad recibía de ellas a través de las obras sociales? ¿Y el papel de financiación del territorio?
La Caixa: sabor agridulceAyer se dio una noticia agridulce, “la Caixa” la entidad más importante del sector se reestructuraba y creaba un banco pero mediante un alto control, no solo accionarial, sino real, por parte de la propia caja, que mantenía su objetivo y finalidad. Dadas las malas perspectivas no dejaba de ser una buena noticia, fruto sin duda de la negociación de los más altos directivos y gestores y la fuerte representación en el Consejo de la representación sindical de CCOO. Se ha optado por un camino aceptable, lejos de la creación de un SIP que comporta crear un banco el cual funciona al margen del control social por parte de los Consejos de Administración de las Cajas afectadas, y lejos también de la mera conversión en una Fundación camino de la irrelevancia financiera. Pero el problema es: ¿Podrán otras cajas seguir el mismo camino que permite salvar lo esencial pese al cambio? Mi opinión es que será difícil, puede que la BBK o una fusión de las cajas vascas lo permitiera, pero en general soy pesimista al respecto. ¿Como muestra veremos que pasa con el SIB del conglomerado de cajas liderado por Caja Madrid y como afronta el futuro.
Me permito agradecer los artículos que en los últimos días han aparecido del ex Conseller de Justicia de la Generalitat Josep Mª Vallés sobre “ La Tercera desamortización” o del catedrático Anton Costas sobre “ El mayor desmán financiero de la historia”, a ambos y a algunos otros como el ex ministro Jordi Sevilla, debemos agradecer su voz de denuncia y discrepancia.
11 de gen. 2011
Zapatero el abrepuertas de la derecha
nuevatribuna.es | 11.01.2011 1
Cabe decir, de entrada que difícilmente la derecha y el PP se hubieran atrevido a tanto, porque sin duda se hubiera dado una reacción política mayor y, por ejemplo, los sindicatos hubieran estado más acompañados política y mediáticamente que lo que lo han estado estos últimos tiempos.
Hubo un día en que Zapatero, cual Saulo, se cayó del caballo, y se convirtió en San Pablo, y renegando de todas sus anteriores afirmaciones, se propuso ser el alumno más aventajado de la clase y capaz de conseguir el aplauso de los mercados.
Desde el día de su conversión Zapatero no ha parado. Congelación de las pensiones; recorte de salarios a los funcionarios; imposición de la Reforma Laboral; Reforma y privatización, bancarización sería mejor decir, de las Cajas de Ahorros; eliminación de la ayuda de los 426 euros mensuales a los parados sin subsidio; subida de las tarifas eléctricas. Y para dentro de poco reforma del sistema de pensiones con alargamiento de la edad de jubilación a los 67 años, y anuncio de reforma de la negociación colectiva incluyendo la eliminación de la ultractividad de los convenios. Y aún no ha acabado la legislatura.
Y junto a ello fotos y titulares para los medios internacionales. Como la foto de la reunión del Presidente con los representantes de las grandes empresas. ¿Para pedirles que arrimen el hombro? No, al contrario, para que los grandes empresarios le lean la cartilla y le impongan los deberes que debe realizar: “las reformas”.
Zapatero, desde su caída del caballo, sólo sabe mirar a la derecha. Clama que hay que sacrificarse para salir de la crisis. Pero el sacrificio sólo parece que lo deban pagar unos, ya que para los ricos y los poderosos no se aplica la más mínima medida ni tan sólo como pantalla de engaño.
Zapatero no engaña, esta dispuesto a todo, a que nos sacrifiquemos lo que sea preciso todos para salir de esta grave crisis. Todos no, hay unas pocas excepciones a las cuales no se dirige nuestro ZP, estas son, las grandes fortunas, los grandes poderes financiero- empresariales y el capital especulativo. Estas excepciones no deben sacrificarse porque ellos no tienen nada que ver con esta crisis para nuestro ínclito Presidente.
Evidentemente, nada de hablar de política fiscal, ni de persecución del fraude, ni de actuar sobre la economía sumergida que dicen alcanza cerca de un 25% en nuestro país. Ni de gravar los beneficios de las grandes empresas, ni los beneficios derivados de la especulación bursátil. De eso nada de nada. ¿Qué podíamos esperar de alguien como nuestro Presidente que cuando aún parecía ser de izquierdas ya decía que “bajar impuestos es de izquierdas”?. Como máximo sube el IVA que grava el consumo y la gran masa de consumidores que son los ciudadanos. La opción está clara, aquí no se habla de cómo aumentar ingresos del Estado, sino de rebajar gastos, y el gasto reside en gran manera en los ciudadanos a los que hay que apretar el cinturón.
Zapatero y su partido no hacen caso a las encuestas que determinan la opinión de la ciudadanía ante sus políticas económicas, laborales y sociales. El Presidente tiene un deber divino por delante y nadie en su partido le lleva la contraria. Importantes voces. Desde Felipe, a otros voceadores de las reformas, todos ellos desde insignes poltronas y bien arrellanados en mullidos sillones, protegidos por sus importantes ingresos mensuales le aplauden y le instan a “ser valiente y no vacilar”. Lo mismo le piden la mayoría de medios de comunicación supuestamente progresistas, con escasas excepciones: “adelante, se precisan reformas y sacrificios”, por el país. ¿Y el país no son acaso sus ciudadanos? Pero el Presidente, ese que un día miraba a la izquierda, ahora no hace más caso que al “oráculo de las reformas y los sacrificios”. Como escribía un buen amigo mío: “nuestro sacrificio, el de la sociedad, que no el suyo”.
Y la derecha ¿qué dice ante todo ello? La derecha calla y otorga. Critica algún tema social, en ocasiones, y por claro interés electoral, hasta se modera formalmente ante las reformas de Zapatero, pero en el fondo lo aplaude, y alguna de sus agentes como la Patronal pide: “Más, más, más”.
En realidad Zapatero le está haciendo todo el trabajo sucio a la derecha, que si gobierna en el futuro hasta podrá ser magnánima con las clases populares y dar una apariencia de moderada. Y es que sería difícil de superar desde la derecha lo que está haciendo Zapatero y el PSOE desde el Gobierno.
Zapatero ni tan sólo reacciona ante hechos claros como la derrota electoral en Catalunya, no fue su culpa, fue la culpa del tripartito, sus políticas económicas no tuvieron nada que ver. Veremos si el revolcón estrepitoso, que ya se ve venir en las autonómicas y municipales, del próximo mayo provocan alguna reacción aunque tardía en el PSOE, que no en Zapatero ya que su objetivo ya no es de este mundo, él va a salvar a España de la crisis y a abrir la puerta de par en par y por mucho tiempo a la derecha.
Y es que Zapatero que era el hombre llamado a renovar y relanzar las políticas de la izquierda, habrá sido el “abrepuertas” político de la derecha, y si nadie lo impide, el enterrador del PSOE por mucho tiempo y de cualquier posibilidad y oportunidad para una política de izquierdas en este país.
Desde el día de su conversión Zapatero no ha parado. Congelación de las pensiones; recorte de salarios a los funcionarios; imposición de la Reforma Laboral; Reforma y privatización, bancarización sería mejor decir, de las Cajas de Ahorros; eliminación de la ayuda de los 426 euros mensuales a los parados sin subsidio; subida de las tarifas eléctricas. Y para dentro de poco reforma del sistema de pensiones con alargamiento de la edad de jubilación a los 67 años, y anuncio de reforma de la negociación colectiva incluyendo la eliminación de la ultractividad de los convenios. Y aún no ha acabado la legislatura.
Y junto a ello fotos y titulares para los medios internacionales. Como la foto de la reunión del Presidente con los representantes de las grandes empresas. ¿Para pedirles que arrimen el hombro? No, al contrario, para que los grandes empresarios le lean la cartilla y le impongan los deberes que debe realizar: “las reformas”.
Zapatero, desde su caída del caballo, sólo sabe mirar a la derecha. Clama que hay que sacrificarse para salir de la crisis. Pero el sacrificio sólo parece que lo deban pagar unos, ya que para los ricos y los poderosos no se aplica la más mínima medida ni tan sólo como pantalla de engaño.
Zapatero no engaña, esta dispuesto a todo, a que nos sacrifiquemos lo que sea preciso todos para salir de esta grave crisis. Todos no, hay unas pocas excepciones a las cuales no se dirige nuestro ZP, estas son, las grandes fortunas, los grandes poderes financiero- empresariales y el capital especulativo. Estas excepciones no deben sacrificarse porque ellos no tienen nada que ver con esta crisis para nuestro ínclito Presidente.
Evidentemente, nada de hablar de política fiscal, ni de persecución del fraude, ni de actuar sobre la economía sumergida que dicen alcanza cerca de un 25% en nuestro país. Ni de gravar los beneficios de las grandes empresas, ni los beneficios derivados de la especulación bursátil. De eso nada de nada. ¿Qué podíamos esperar de alguien como nuestro Presidente que cuando aún parecía ser de izquierdas ya decía que “bajar impuestos es de izquierdas”?. Como máximo sube el IVA que grava el consumo y la gran masa de consumidores que son los ciudadanos. La opción está clara, aquí no se habla de cómo aumentar ingresos del Estado, sino de rebajar gastos, y el gasto reside en gran manera en los ciudadanos a los que hay que apretar el cinturón.
Zapatero y su partido no hacen caso a las encuestas que determinan la opinión de la ciudadanía ante sus políticas económicas, laborales y sociales. El Presidente tiene un deber divino por delante y nadie en su partido le lleva la contraria. Importantes voces. Desde Felipe, a otros voceadores de las reformas, todos ellos desde insignes poltronas y bien arrellanados en mullidos sillones, protegidos por sus importantes ingresos mensuales le aplauden y le instan a “ser valiente y no vacilar”. Lo mismo le piden la mayoría de medios de comunicación supuestamente progresistas, con escasas excepciones: “adelante, se precisan reformas y sacrificios”, por el país. ¿Y el país no son acaso sus ciudadanos? Pero el Presidente, ese que un día miraba a la izquierda, ahora no hace más caso que al “oráculo de las reformas y los sacrificios”. Como escribía un buen amigo mío: “nuestro sacrificio, el de la sociedad, que no el suyo”.
Y la derecha ¿qué dice ante todo ello? La derecha calla y otorga. Critica algún tema social, en ocasiones, y por claro interés electoral, hasta se modera formalmente ante las reformas de Zapatero, pero en el fondo lo aplaude, y alguna de sus agentes como la Patronal pide: “Más, más, más”.
En realidad Zapatero le está haciendo todo el trabajo sucio a la derecha, que si gobierna en el futuro hasta podrá ser magnánima con las clases populares y dar una apariencia de moderada. Y es que sería difícil de superar desde la derecha lo que está haciendo Zapatero y el PSOE desde el Gobierno.
Zapatero ni tan sólo reacciona ante hechos claros como la derrota electoral en Catalunya, no fue su culpa, fue la culpa del tripartito, sus políticas económicas no tuvieron nada que ver. Veremos si el revolcón estrepitoso, que ya se ve venir en las autonómicas y municipales, del próximo mayo provocan alguna reacción aunque tardía en el PSOE, que no en Zapatero ya que su objetivo ya no es de este mundo, él va a salvar a España de la crisis y a abrir la puerta de par en par y por mucho tiempo a la derecha.
Y es que Zapatero que era el hombre llamado a renovar y relanzar las políticas de la izquierda, habrá sido el “abrepuertas” político de la derecha, y si nadie lo impide, el enterrador del PSOE por mucho tiempo y de cualquier posibilidad y oportunidad para una política de izquierdas en este país.
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